Halloween, una Fiesta Pagana ¿Seguro…?***

Pocas fiestas hay en estos momentos que puedan asemejarse en fama y diversión a Halloween, una tradición que año tras año invade varios países del mundo el 31 de octubre.

Los niños salen a las calles por la noche pidiendo caramelos, la gente se disfraza de horripilantes maneras, se colocan calabazas troqueladas con formas de cara y con una vela en el interior, y mucho más que ya sabréis de haber visto la remesa de películas y series de EEUU que han exportado esa festividad. Ahora bien, ¿de donde viene todo?

Orígenes de la Fiesta de Halloween

Halloween

Primero de todo deberíamos indicar que esta fiesta para nada tiene su origen en Estados Unidos, tal y como muchos piensan; pues resulta que estos la tomaron de los irlandeses que entorno a 1840 fueron llegando al continente americano.

Con ellos llevaron sus costumbres, y como era de esperar esta no podía faltar, pues con los años en las islas Británicas se había convertido en toda una institución cultural.

Ahora bien, ¿de donde la tomaron entonces los irlandeses? Pues básicamente de una cristianización del Samhain, una festividad que los celtas llevaban a cabo en su territorio para celebrar el final de la temporada de cosechas.

La Iglesia Católica, allá por el siglo VIII, decidió que lo más interesante era que los celtas y los romanos (que también se adjudicaron la fiesta) se fueran a freír morcillas quedándose ellos con la fecha.

¿Cómo? Pues pasando el Día de todos los santos del 13 de mayo al 1 de noviembre.

Halloween en la actualidad más allá de EEUU y Gran Bretaña

Más allá de Estados Unidos, Reino Unido e Irlanda no es una fiesta que se conmemore en exceso, pues a decir verdad queda un poco lejos culturalmente hablando.

No obstante, en ciertos países latinoamericanos como Colombia se está convirtiendo en algo cada vez más normal a raíz de la gigantesca influencia cultural que impregna Hollywood.

En lo que respecta a España la cosa aún está mucho más relajada, pues socialmente existe una gran barrera a la importación en masa de Halloween; aún a pesar de que poco a poco se esté cediendo en según qué ámbitos a raíz de la fuerza ejercida por las grandes superficies.

De todas maneras no se llega a pensar en esta fiesta como algo más allá de una fiesta de disfraces de tres al cuarto, pues con los años se está desvirtuando a pasos agigantados.

Las famosas calabazas de Halloween

No obstante, si hay algo que llama la atención en toda esta festividad de Halloween, no son el disfraz de nabo, es lo referido a las calabazas; las que sin lugar a duda son su enseña y principal carta de presentación. Pero, ¿de donde salió la idea de las calabazas que los irlandeses llevaron a EEUU? Pues como en muchas ocasiones, de la cultura popular; y especialmente de un tipo llamado Jack.

Siguiendo la leyenda irlandesa de Jack-o´-lantern nos encontramos con Jack, conocido como “Jack el tacaño”, y que resultaba ser un tipo de mala vida que destacaba por su ruin corazón, por su malicia y porque disfrutaba haciendo el mal.

Y la cosa es que a tal extremo llegó el asunto que el Diablo, enterado de su existencia, decidió tomar apariencia de hombre y hacerle una visita para comprobar in situ si realmente era tal y como la gente lo pintaba.

Tras beber durante horas con él y hablar de todo Satanás se dio cuenta de que efectivamente el alma de Jack estaba ennegrecida como el carbón, así que decidió revelar su identidad y decirle quién era; pensó que sería interesante ver su reacción.

El asunto es que Jack, lejos de amilanarse, pidió al Diablo que tomaran una última ronda; ante lo cual este accedió.

Pero, ¿qué pasaría ahora? Pues que a la hora de pagar, Jack no tenía dinero, por lo que pidió al Diablo que para demostrar su poder se convirtiera en una moneda.

Y así lo hizo. No obstante cuál fue la sorpresa de este cuando Jack, en vez de pagar la cuenta, cogió la moneda y se la metió al bolsillo; junto con el crucifijo de plata que solía portar.

A cambio de salir de ahí Jack propuso al Diablo que le dejaría tranquilo por un año. Satanás accedió y volvió al año siguiente a llevarse al infeliz de Jack. No obstante este pidió un nuevo deseo, que el Diablo le permitiera una última comida, queriendo la manzana que había en lo alto del árbol.

El asunto es que mientras Satanás estaba atrapándola en lo alto, Jack grabó una cruz en el árbol; y solo la quitó cuando el Diablo accedió a no molestarle por 10 años. A Satanás no le quedó otra que volver a aceptar.

Jack moriría antes de esos 10 años; pero cuando le llegó el momento, y una vez situado a las puertas del cielo, San Pedro le denegó la entrada por su pasado.

Fue al infierno, pero a raíz del acuerdo alcanzado con el Diablo no podían acogerle. No obstante en el infierno, y a modo de despecho, le lanzaron a Jack unas ascuas al rojo vivo; cogiéndolas este con un nabo hueco.

¡Una magnífica linterna para vagar por el limbo! Con el tiempo el nabo se convertiría en una calabaza que guía a los difuntos en su camino y Jack pararía a conocerse como Jack O´Lantern (Jack of the lantern, Jack el de la linterna).

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